Una economía en crecimiento y resiliente es lo que observó el Fondo Monetario Internacional (FMI), dando un espaldarazo a las políticas macroeconómicas, dijo el analista económico Adolfo Pastrán. Como país, Nicaragua no tiene ningún acuerdo estructural con ese organismo multilateral, sino asistencia y asesoría técnica.

En la evaluación, afirman que hay un buen manejo económico, cerrando el año con el 3.8% del Producto Interno Bruto (PIB) y auguran para 2026 un crecimiento del 3.4%, a pesar de los vaivenes de la economía mundial y la guerra arancelaria de Estados Unidos.

“Además, elogian los altos niveles de reservas internacionales de casi ocho mil millones de dólares en el Banco Central, un superávit de 1.5% del PIB, que son colchones financieros que le servirían al país en una crisis”, dijo Pastrán.

Remesas impulsan la economía nicaragüense

Otro punto analizado por el FMI fue el incremento en las remesas, que tienen un impacto en la economía nicaragüense. Hasta el mes de mayo ya se registraban más de cuatro mil millones de dólares. Esos recursos se ven en el país con el crecimiento del sector de la construcción, ya que ese ingreso se utiliza para las mejoras en las viviendas.

La baja inflación también fue evaluada por el Fondo Monetario Internacional, la cual cerrará el año cercana al 3%. Hace dos años, la inflación llegó casi al 11%, lo que significa que este año la familia está comprando más.

“Otra cosa que evaluó positivamente el Fondo es el consumo interno, ya que se observa un mayor dinamismo en el Índice Mensual de Actividad Económica, mayor uso de servicios como hoteles, restaurantes y el crédito bancario, este último creciendo en más de un 12%”, detalló Pastrán.

Todo esto indica que Nicaragua iniciará el 2026 con buenos indicadores; el país seguirá creciendo económicamente.

Periodista: Tania Siria