La oportunidad de reintegrarse a la sociedad y de hacer mejor las cosas la tienen mil 500 personas que cumplían condena en los centros penitenciarios del país, y que este 31 de julio fueron beneficiadas con el régimen de convivencia familiar que les otorga el Gobierno.

De estas mil 500 personas, mil 375 son hombres y 127 mujeres, quienes recibieron el beneficio legal que se concede a quienes cometen delitos menores. Ellos salen preparados con conocimientos, competencias y herramientas que les permitirán reintegrarse y servir a la sociedad mediante un oficio o a partir de la continuidad educativa que iniciaron o retomaron en el Sistema Penitenciario Nacional.

La ministra del Interior, María Amelia Coronel, durante el acto de entrega del beneficio legal, manifestó a las personas que tienen una nueva oportunidad para rectificar y servir a su familia y a sí mismos. “En todos los centros penitenciarios trabajamos para que cada uno de ustedes se empodere de las herramientas necesarias para trabajar y emprender, de la mano de la educación en todos los niveles: alfabetización, primaria, secundaria, técnica y universitaria. Además, siempre velamos porque tengan actividades deportivas, culturales y familiares, para que nunca se rompa ese vínculo con las personas que tanto esperan su retorno”, expresó.

Douglas Mairena, uno de los beneficiados, agradeció a Dios y al Gobierno por la oportunidad de salir adelante. “Gracias al personal del Sistema Penitenciario Nacional, pude continuar mis estudios. Nosotros, los privados de libertad, podemos acceder a grandes beneficios como educación primaria, secundaria y universitaria, además de cursos técnicos impartidos por el INATEC (Instituto Nacional Técnico y Tecnológico)… Mis planes son continuar los estudios, ya que aquí los pude retomar”.

La ministra instó a las personas a que, para mantener el beneficio, deben ser responsables. Asimismo, aseguró que a quienes estudian se les dará seguimiento para que logren culminar lo que empezaron.

Periodista: Celia Méndez