Nicaragua respondió oficialmente a la Cancillería de la República de Costa Rica reiterando su condición de nación digna e independiente y exigiendo el cese de interferencias en sus procesos institucionales internos. La copresidenta Rosario Murillo enfatizó durante su alocución de mediodía, en el marco del 205 aniversario de la Independencia de Centroamérica, que las relaciones entre países vecinos deben fundamentarse en el respeto mutuo y la no injerencia.

“En nombre del amor patrio, también decimos que el respeto al derecho ajeno es la paz, y así hemos respondido el día de hoy a la honorable Cancillería de la República de Costa Rica, en el respeto que nos merecemos siempre, y sobre todo, en este mes de septiembre, a los 205 años de nuestra independencia, nos hemos permitido recordarle al ilustrado gobierno de la hermana Costa Rica que Nicaragua es un país y un pueblo digno y soberano, y que no aceptamos la injerencia de otros en nuestros propios asuntos”, expresó.

Respeto irrestricto a la soberanía y principio de no injerencia

De este modo, la copresidenta señaló que Nicaragua respeta los asuntos internos de otras naciones y que la situación institucional del vecino país concierne únicamente a sus autoridades y ciudadanos. En este contexto, hizo alusión a la coyuntura que atraviesa la institucionalidad costarricense y a las denuncias públicas sobre presuntas amenazas contra sus autoridades.

“Como vecinos y hermanos centroamericanos, exigimos relaciones que tomen en cuenta, como debe ser, la característica esencial de nuestras repúblicas, que hace 205 años iniciamos otra historia que no nos permite de ninguna manera interferir en temas que en nada nos conciernen, cuando corresponden al derecho de cada país a desarrollar sus procesos institucionales soberanos”.

Asimismo, la copresidenta recordó a las autoridades ticas la frase célebre de Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, asegurando que, al observar las grandes dificultades que hay entre las instituciones de ese país, incluyendo las graves amenazas a la seguridad y la vida de sus máximas autoridades denunciadas por la propia presidenta, doña Laura Fernández, aún opinan de otras naciones. “Reiteramos que no interferimos, no nos involucramos, no emitimos ningún criterio sobre asuntos que solo pertenecen al pueblo y gobierno de Costa Rica“, sostuvo Rosario.

Periodista: Héctor Calero