El Teatro Nacional Rubén Darío se convirtió en el escenario principal de una impresionante gala artística a cargo del Ballet Folclórico Nicaragüense, dirigido por el maestro Ronald Abud Vivas. Las familias de la capital se reunieron para disfrutar de un espectáculo lleno de música, color y tradición, dedicado especialmente a celebrar las festividades y la riqueza cultural de Managua.

Esta edición destacó por incorporar piezas de recopilación y rescate cultural, entre las que sobresalieron los bailes de los tincos, los diablos de Santiago y expresivas danzas afrodescendientes de la Costa Caribe. A través de estas presentaciones, la agrupación demostró su constante capacidad de innovación al llevar al público expresiones dancísticas poco conocidas pero fundamentales para la identidad nacional.

Con una trayectoria de 56 años, esta prestigiosa compañía no solo consolida su legado como referente del arte nacional, sino que también fomenta el relevo generacional. A través de sus escuelas infantil y juvenil, niñas y niños desde los 4 años se forman en la danza, garantizando que el orgullo por las raíces culturales se transmita con excelencia a las nuevas generaciones.

La gala reafirmó el compromiso del ballet con la preservación del patrimonio folclórico, reuniendo a amantes de la danza y artistas locales que reconocen la proyección internacional del grupo. Este evento ratificó la importancia de promover espacios culturales que fortalezcan la unidad familiar, la paz y el amor por las tradiciones que caracterizan al pueblo nicaragüense.