El Ejército de Nicaragua, en coordinación con la Defensa Civil, ejecutará el Plan Verano, el cual contempla el despliegue de más de 1,500 efectivos militares en distintos puntos del país, con el objetivo de garantizar la seguridad de las familias durante el periodo vacacional.

Este operativo cubrirá balnearios, playas, zonas turísticas y centros recreativos, donde se espera una alta concentración de visitantes. Según las autoridades, durante esta temporada se prevé la movilización de más de un millón y medio de personas hacia los principales destinos turísticos, así como la presencia de más de 90 mil habitantes en zonas costeras.

Como parte de las acciones preventivas, se mantendrá un monitoreo permanente de la actividad sísmica, volcánica y climática, además de otros riesgos, a través del Centro de Operaciones de Desastres, lo que permitirá la emisión de alertas tempranas en caso de cualquier eventualidad.

En este contexto, se informó que entre enero y marzo, de acuerdo con registros de INETER, se han reportado 391 eventos sísmicos en el país, destacando movimientos en zonas de mediana y baja actividad sísmica, como la región central y el Caribe, algunos de los cuales han sido percibidos por la población.

Bajo este plan, las autoridades priorizan la protección en zonas de alta afluencia turística, con presencia directa de las fuerzas militares, brindando asistencia inmediata, vigilancia y acciones de prevención. El objetivo principal es claro: garantizar unas vacaciones seguras para las familias nicaragüenses y visitantes, fortaleciendo la respuesta ante emergencias y reduciendo riesgos durante la temporada de verano.

Periodista: Sinaí Espinoza.