Hace 46 años, cuando cursaba el último año de bachillerato, una joven estudiante se integró a la Cruzada Nacional de Alfabetización. Su misión consistía en llevar la enseñanza de la lectura y la escritura hasta las comunidades más alejadas de Nicaragua.

Antes de iniciar esta tarea, participó en el censo de las personas que necesitaban alfabetizarse. Posteriormente, la enviaron a diferentes comunidades de la Costa Caribe. “Lo poco o lo mucho que uno sabe, transmitirlo. No cansarse de leer, de manera analítica, de manera comprensiva. Tratar de ser humildes, respetuosos y mantener la mística en el trabajo”, recordó.

La joven formó parte de un grupo de aproximadamente 80 compañeros. Las autoridades los dividieron en dos equipos para realizar el censo en diferentes comunidades. A ella le correspondió recorrer la zona comprendida desde Waspán, en el Río Coco, hasta Cabo Gracias a Dios. El segundo grupo realizó el recorrido desde Waspán hasta Raití, en la zona de la Costa Caribe.

Los caminos presentaban dificultades y las comunidades se encontraban muy distantes. Sin embargo, el entusiasmo de las personas que querían aprender impulsó a los alfabetizadores a continuar con su misión. Según su recuerdo, el 99 % de las personas logró aprender a leer y escribir. Además, varios de los participantes continuaron su preparación académica después de la campaña.

Algunos consiguieron becas para estudiar en Cuba, donde continuaron su formación. Otros completaron la primaria y secundaria, mientras que los mejores estudiantes tuvieron la oportunidad de cursar una carrera profesional.

Para ella, la Cruzada Nacional de Alfabetización representó mucho más que enseñar a leer y escribir. La experiencia también permitió establecer un intercambio de conocimientos, valores y experiencias con las comunidades.

“La misión era enseñar a leer y escribir, aprender de ellos también. Un intercambio de experiencias, intercambio de valores”, expresó. A 46 años de aquella jornada, conserva una enseñanza que considera fundamental: uno nunca deja de aprender y el conocimiento adquiere mayor valor cuando se comparte con los demás.