Este 19 de julio, Nicaragua conmemora el 46.º aniversario de la Revolución Popular Sandinista, una gesta histórica que puso fin a más de cuatro décadas de dictadura somocista. Este acontecimiento marcó un antes y un después en la vida nacional, al derrocar un régimen militar represivo que había dejado miles de víctimas y consolidado una estructura de poder concentrada en una sola familia.

Durante ese periodo, el país fue escenario de una lucha desigual entre una ciudadanía organizada y una Guardia Nacional con respaldo extranjero. Las historias de quienes vivieron esos años, como la excombatiente Marcia Palacios García, revelan la violencia cotidiana que enfrentaba la población civil y el alto costo humano de la represión ejercida por el régimen.

Frente a esta opresión surgió el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), una organización que canalizó el descontento popular con una propuesta de justicia social y soberanía nacional. Inspirado en el legado del General Augusto C. Sandino, el movimiento logró articular a diversos sectores del país que se sumaron a la lucha armada y a las acciones de resistencia civil.

1979, el año del triunfo revolucionario

La insurrección alcanzó su punto culminante en julio de 1979 con el colapso definitivo de la Guardia Nacional. Combatientes como Luis Montoya y Reynaldo Lacayo recuerdan aquellos días como una expresión de fuerza popular que terminó por obligar al dictador Anastasio Somoza Debayle a abandonar el país, abriendo paso a una nueva etapa de esperanza.

Casi medio siglo después, el país resalta los logros alcanzados en materia de desarrollo social e infraestructura. Entre ellos se destaca la entrega de viviendas dignas, avances en el sistema de salud con la construcción del hospital más grande de Centroamérica, y la modernización vial con proyectos como el paso a desnivel Comandante Julio Buitrago.

Hoy, el compromiso de la Revolución se expresa en otros frentes: el trabajo diario por la justicia social, el crecimiento económico y la equidad. La transformación iniciada en 1979 continúa siendo un proyecto en construcción, guiado por la convicción de que el pueblo nicaragüense merece vivir con dignidad, libertad y bienestar.

Fuente: RT en Español