Francia enfrenta este fin de semana un panorama marcado por el mal tiempo, luego de haber atravesado una ola de calor intensa a comienzos de mes. Las autoridades meteorológicas reportan tormentas, lluvias intensas y granizadas en distintas regiones del país, lo que ha generado un nuevo episodio climático extremo en menos de dos semanas.

De acuerdo con Météo France, se esperan hasta 60 milímetros de precipitaciones en la región de Auvergne-Rhône-Alpes, acompañadas de una fuerte actividad eléctrica y caída de granizo. Las zonas montañosas, como el Macizo Central y los Alpes, también serán impactadas por estas condiciones. Actualmente, nueve departamentos se encuentran bajo vigilancia por tormentas, en contraste con los 84 que estuvieron en alerta por calor a inicios de julio.

El sábado trajo consigo un descenso sensible de las temperaturas, lo que representa un alivio momentáneo tras jornadas asfixiantes. Sin embargo, el cambio drástico entre fenómenos extremos se relaciona directamente con los efectos del cambio climático, advierten los expertos, quienes ven un patrón creciente de variabilidad meteorológica severa en la región.

En días recientes, el sur de Francia también se vio afectado por incendios forestales que arrasaron cientos de hectáreas de bosque. Si bien las lluvias actuales ayudan a contener nuevos focos, también presentan riesgos por su intensidad y abrupta llegada, lo que puede generar inundaciones repentinas y otros inconvenientes para la población.

Fuente: Prensa Latina