Meryl Streep confesó que estuvo a punto de no interpretar a Miranda Priestly en El diablo viste a la moda. Su decisión estuvo ligada a una poderosa negociación salarial que marcaría un antes y un después en su carrera. Hoy es imposible imaginar la película sin la implacable Miranda Priestly, pero la actriz estuvo muy cerca de decirle “no” al papel que terminó convirtiéndose en uno de los más icónicos de su trayectoria.

Durante una reciente entrevista en el programa “Today“, la ganadora del Oscar reveló que inicialmente rechazó la oferta porque consideraba insuficiente el salario que le proponían.
Me llamaron y me hicieron una oferta, y dije: ‘No, no lo voy a hacer’. Sabía que iba a ser un éxito y quería ver si duplicaba mi petición. Y enseguida dijeron: ‘Claro’”, recordó.

La actriz explicó que decidió apostar por sí misma y pedir el doble de dinero antes de aceptar el proyecto. Para su sorpresa, el estudio accedió de inmediato, demostrando el valor que ya tenía dentro de la industria. En ese momento, con 56 años, Streep aseguró que apenas comenzaba a sentirse con la confianza suficiente para exigir lo que consideraba justo. “Ellos me necesitaban”, afirmó al recordar esa negociación, que hoy considera una lección clave en su carrera.

Además, la intérprete reveló que incluso contemplaba retirarse antes de aceptar el papel de Miranda Priestly, personaje inspirado parcialmente en Anna Wintour. Sin embargo, el éxito de la cinta cambió su rumbo: la película recaudó más de 326 millones de dólares en taquilla mundial. Las declaraciones llegan en medio del regreso de la actriz en El diablo viste a la moda 2, donde comparte nuevamente pantalla con Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci.

En redes sociales, muchos usuarios han celebrado esta confesión como un ejemplo de autovaloración en Hollywood. Dos décadas después, la historia detrás de Miranda Priestly confirma algo que la industria tardó en reconocer: Meryl Streep no solo era perfecta para el papel, también sabía exactamente cuánto valía.

Fuente: Quién