Al margen de la tensa relación que le une actualmente a Shakira, con quien sigue negociando asuntos tan delicados como la custodia de sus hijos en el marco de su proceso de divorcio, Gerard Piqué está decidido a contribuir en la medida de lo posible a la armonía familiar al tiempo que cultiva, con menos discreción de la que desearía, su actual noviazgo con la joven Clara Chía Martí.

Tanto es así, que el futbolista del FC Barcelona ha acudido a la clínica Teknon de Barcelona para interesarse por el estado de salud de su exsuegro, William Mebarak, quien sigue lidiando con las consecuencias de una fuerte caída que le ha obligado a pasar varias veces por el quirófano, con el riesgo que eso supone a sus 91 años.

El padre de la intérprete colombiana y el deportista catalán siempre han mantenido un vínculo muy estrecho, del que se desprende un cariño mutuo que no se ha disipado en tan complicadas circunstancias.

La encargada de confirmar el encuentro entre Piqué y William Mebarak ha sido la propia madre de Shakira, Nidia Ripoll, quien ha definido la visita como un acto de absoluta normalidad teniendo en cuenta que, a pesar de la separación de la pareja, todos siguen formando una familia unida. «Seguimos siendo familia«, ha subrayado la exsuegra de Piqué ante los micrófonos de Europa Press.

La estrella de la música atraviesa momentos complicados en diferentes frentes, no solo en el familiar. Tras no alcanzar un acuerdo con la fiscalía, Shakira irá finalmente a juicio en España por presunto fraude fiscal y podría ser condenada a más de ocho años de cárcel, además de tener que pagar una multa superior a los 23 millones de euros.

Aunque la artista abonó la cantidad que le fue requerida en relación con su facturación de los años 2012, 2013 y 2014, intereses incluidos, la Audiencia Provincial de Barcelona tendrá que determinar su inocencia o culpabilidad en relación con seis presuntos delitos contra la hacienda pública.

Fuente: Yahoo Noticias