El relevo generacional es un fenómeno natural que hoy da a la caficultura nicaragüense un rostro joven con energías renovadas que apuntan a “conquistar el mundo con un café de excelente calidad”.

Olman Sauceda, de la finca Élite en el municipio de Mozonte, y Samuel Zavala, de la finca La Esperanza en la comunidad El Cambalache-Las Manos, en el municipio de Dipilto, ambos del departamento de Nueva Segovia, son dos jóvenes que en el Certamen Taza de la Excelencia 2025 obtuvieron puntajes presidenciales en el primer lugar de las categorías Proceso y Lavado, respectivamente.

“Merecedores del cetro de los mejores cafés en Nicaragua”, también son parte de los 7 Cafés en Categoría Presidencial, logrados por primera vez en la historia del certamen en Nicaragua, con los puntajes más altos a nivel centroamericano, reveló Eduardo Escobar, gerente de la Comisión Nacional para la Transformación y Desarrollo de la Caficultura (CONATRADEC).

Ambos llevan el orgullo de ser segovianos, 100 por ciento nicaragüenses. Samuel Zavala continúa una labor generacional iniciada por sus abuelos y su padre, Salatiel Zavala, fiel promotor de la calidad del café nicaragüense desde los primeros certámenes de la Taza de la Excelencia, donde obtuvo un primer lugar y lugares privilegiados hasta su desaparición física.

Calidad del café para abrir nuevos mercados

Para Samuel Zavala, el certamen Taza de la Excelencia “cambia la vida de los productores porque promueve en el mundo la calidad del café nicaragüense y garantiza un mercado justo y seguro para las cosechas”.

Olman Sauceda participa por primera vez con un café Geisha especial en el certamen, pero tiene una inmensa trayectoria familiar con la producción del grano de oro y una vasta experiencia de 19 años catando café.

Ambos tienen grandes expectativas en la Subasta Electrónica, a realizarse el 19 de junio en Jinotega. Más allá, Olman Sauceda opina que “comprar café nicaragüense también es comprar una historia y fortalecer una nueva relación de amistad, llevarán la historia de una familia consigo, que con grandes esfuerzos y perseverancia garantizan calidad en el grano”.

“Esto es solo el principio, cosas buenas nos esperan”, insistió Sauceda.

Periodista: Alina Lorío