La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó los resultados del informe PISA 2025, una evaluación que mide las competencias en matemáticas, lectura y ciencias en jóvenes de 15 y 16 años. El diagnóstico revela un descenso histórico para España, país que registró sus calificaciones más bajas desde que comenzó su participación en estas pruebas en el año 2000.

Durante esta edición, los estudiantes españoles alcanzaron 451 puntos en lectura, 457 en matemáticas y 477 en ciencias, ubicándose por debajo del promedio de la OCDE y de la Unión Europea. El retroceso más drástico se produjo en la comprensión lectora, donde registraron una caída de 23 puntos respecto a la medición de 2022 y un descenso acumulado de 45 puntos en el último decenio.

Por su parte, el área de matemáticas reflejó una disminución de 16 puntos en comparación con el ciclo anterior, mientras que el rendimiento en ciencias retrocedió ocho puntos, una variación que el organismo califica como de bajo impacto estadístico. La OCDE vincula esta tendencia a la sobreexposición a dispositivos móviles y pantallas, factor que dificulta a los alumnos el análisis de textos complejos y la comparación de contenidos, pese a dominar la lectura de frases aisladas.

Uso de la inteligencia artificial y alcance del estudio PISA 2025

Asimismo, el documento también analiza la penetración de la inteligencia artificial en el ámbito académico, detallando que un 54 % de los estudiantes utiliza estas herramientas para estudiar, un 40 % para sintetizar lecturas y un 33 % para la redacción de tareas. Especialistas de la OCDE destacan que estas prácticas se relacionan de forma directa con los resultados obtenidos, considerando que el uso promedio de la IA en los países miembros se sitúa en un 46 %.

De este modo, la prueba PISA 2025 evaluó a un promedio de 760,000 estudiantes pertenecientes a 91 países y economías, incluyendo una muestra representativa de 30,000 alumnos en territorio español. Los datos recopilados por el organismo internacional buscan orientar las decisiones de política pública para fortalecer los métodos de enseñanza ante las nuevas herramientas tecnológicas.

Fuente: RT en Español