El miedo al desempleo y la presión social frenan el avance de la IA en EE.UU.
Un reciente abucheo en la Universidad de Florida Central evidenció la fuerte resistencia social hacia la Inteligencia Artificial (IA). El incidente ocurrió durante una graduación cuando la oradora Gloria Caulfield calificó a esta tecnología como la próxima Revolución Industrial. Según datos de Gallup, la juventud lidera el descontento. Solo el 18 % de los jóvenes entre 14 y 29 años expresa optimismo frente a estas herramientas digitales.

Los temores por el desplazamiento laboral, el impacto ambiental y la desigualdad económica impulsan este rechazo generalizado. Una investigación de Economist/YouGov reveló que más del 70 % de los estadounidenses ve una evolución excesivamente rápida en la IA. Además, el estudio demostró que la aversión hacia esta tecnología incrementó del 34 % al 50 % en tres años, reflejando una preocupación colectiva.
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A pesar de los datos, muchos líderes de la industria muestran indiferencia y afirman que el avance tecnológico es inevitable. No obstante, académicos como Avriel Epps, de la Universidad de California, sostienen una postura diferente sobre el futuro de la automatización. “Lo que no es inevitable es que estas tecnologías se integren en todos los aspectos de nuestras vidas, se vuelvan indispensables o reemplacen a los humanos”, aseveró la experta.
El verdadero peligro para las empresas desarrolladoras radica en las pérdidas financieras que provoca el descontento de los mercados. La resistencia ciudadana causó una cancelación récord de centros de datos de IA durante el primer trimestre de este año, según reportes de Heatmap Pro. Analistas financieros de firmas como Morgan Stanley advierten que esta oposición pública ya empezó a socavar la confianza de los inversionistas internacionales.

En contraste con el escepticismo norteamericano, la percepción en otras regiones del mundo muestra un comportamiento diferente. Un informe de la Universidad de Stanford concluyó que el optimismo global hacia la IA subió del 55 % al 59 % entre 2024 y 2025. Los defensores de la tecnología fuera de Estados Unidos mantienen la expectativa de que los beneficios superen los riesgos a largo plazo.
Fuente: RT en Español