Vientos con fuerzas de 260km/h, lluvias torrenciales y marejadas pocas veces vistas desde las cuatro de la tarde en el Caribe Norte de Nicaragua, donde a eso de las seis de la tarde inició el impacto directo de la pared del ojo del huracán IOTA con categoría cinco (5) en la escala de Saffir Simpson, y hasta hoy el más fuerte de estos fenómenos que ha impactado nuestro país.

El ojo de IOTA impacta directamente en la zona de Haulover, a 39 km de Bilwi, donde la población fue evacuada en un 100 por ciento por los efectivos del Ejército, la Policía y más de 20 mil brigadistas solidarios, los que casa a casa llevaron la información hasta conseguir el traslado de las personas, aunque, como es costumbre en algunas zonas quedaron algunos hombres jóvenes al resguardo de los bienes.

Según las autoridades del SINAPRED, existen 250 albergues donde se resguardan unas 17 mil personas, aunque el total de evacuados supera los 40 mil, los que se distribuyen en casas solidarias e iglesias

Hasta el Caribe Norte, el Gobierno trasladó a unos 9 mil trabajadores del Ministerio de Salud (MINSA), con medicinas y clínicas móviles, también están desplazados en toda la zona unos 1 mil 900 bomberos y 650 socorristas voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense que también trasladó ayuda para los afectados, hay más de 600 trabajadores de ENATREL, 50 de ENACAL y presencia de todas las instituciones del Estado.

Hasta las seis de la tarde la velocidad de traslación de IOTA es de 15 km/h, se espera la reducción de su fuerza y su radio que al momento de impacto fue de 75km del centro de la tormenta.

IOTA se está internando al oeste y se estará dirigiendo al Triángulo Minero, donde también llegará con fuerza de huracán pero con menos intensidad, para luego dirigirse a Bocay y Wiwili de Jinotega, para después buscar Jalapa y Murra hasta salir por Nueva Segovia por Macuelizo y Santa María a Honduras como Tormenta Tropical.

Los huracanes más fuertes que hasta ahora registraba nuestro país eran el Fifí en 1974, Juana en 1988, Mitch en 1998, Eta entre el dos y tres de noviembre de 2020 y ahora IOTA, unos pocos días después de Eta, impacta en la misma zona y lleva la misma dirección que este.

Periodista: Héctor Calero