Con el establecimiento del invierno, los ganaderos del país están cultivando pastos que garanticen un mayor peso en el hato bovino y un incremento en la producción de leche. Los ingenieros zootecnistas consideran que la alimentación, la genética y el buen manejo garantizan excelentes rendimientos en las fincas.

Lo ideal es que, al año, los terneros alcancen un peso de 220 kilos y que las vacas en producción logren 26 litros de leche en doble ordeño. Para alcanzar estas metas, en las fincas se cultivan una variedad de leguminosas, maíz, sorgo y pastos de corte, explicó Nahum Hernández.

En el mercado hay una variedad de semillas, cuyos precios van desde 350 a 700 córdobas el kilo. Los productores deberán seleccionar el tipo de pasto según la humedad del terreno y su elevación, a fin de obtener mejores rendimientos por manzana cultivada.

Al cultivar los pastos en las fincas, también bajan los costos de producción, ya que no tendrán que pagar por las pacas que no cumplen con los niveles nutricionales que requiere el ganado.

Periodista: Tania Sirias