Como parte de las acciones de prevención y protección de la salud, Nicaragua avanza en la aplicación de la vacuna contra la fiebre amarilla. Esta está dirigida a niños y niñas de entre 12 y 23 meses de edad. La vacuna ya está incorporada al esquema nacional de inmunización.

Esta dosis permite proteger de forma oportuna a la niñez. Además, actúa contra una enfermedad viral transmitida por mosquitos que puede generar complicaciones graves. Su aplicación desde el primer año de vida garantiza una alta efectividad. También contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico en edades tempranas.

Las autoridades de salud destacan la importancia de cumplir con este esquema. Señalan que una sola dosis es suficiente para brindar protección prolongada. Por lo tanto, se convierte en una herramienta clave para la prevención. Asimismo, la vacuna se aplica de manera gratuita en todas las unidades de salud del país. Esto asegura el acceso universal para las familias nicaragüenses. De igual forma, promueve la equidad en los servicios sanitarios.

Aunque actualmente Nicaragua no registra casos de fiebre amarilla, las acciones preventivas continúan. Esto responde al riesgo de ingreso de la enfermedad desde otros países. En consecuencia, se refuerza la vigilancia epidemiológica.

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Prevención y salud infantil

Con esta estrategia, el país prioriza la salud infantil. También fortalece la prevención de enfermedades. De esta manera, se garantiza una niñez más protegida y un sistema de salud más sólido.

Periodista: Sinaí Espinoza