La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, destacó el profundo significado histórico de la conmemoración del Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular en todo el país. La mandataria enfatizó que la fuerza, la valentía y la dignidad de los pueblos originarios constituyen el motor fundamental y la esencia de los nuevos tiempos de prosperidad que vive la nación.

La funcionaria subrayó la firme respuesta histórica de las comunidades indígenas y afrodescendientes frente a los duros procesos coloniales y las diversas formas de opresión padecidas a lo largo de los siglos. Asimismo, la copresidenta recordó que las familias nicaragüenses conservan con orgullo sus raíces ancestrales, consolidando una identidad nacional multiétnica y soberana.

Protagonismo, dignidad y legado histórico

Durante su intervención, la mandataria reafirmó que la población nicaragüense mantiene un rol activo en la transformación social del país. “No somos sobrevivientes, somos valientes protagonistas de una línea de vida que prevalece sobre los genocidios culturales“, aseguró Murillo al reivindicar la memoria de los caciques y líderes comunitarios que lucharon históricamente por la justicia, la autodeterminación y la paz.

De igual manera, la copresidenta detalló que las jornadas conmemorativas se desarrollan activamente en todos los municipios, departamentos y regiones autónomas de la nación. Localidades históricas situadas en río San Juan, como San Carlos, San Juan de Nicaragua, El Castillo, Morrito y San Miguelito, organizan diversos encuentros culturales para rendir homenaje a los héroes de la patria.

Finalmente, Las autoridades reafirmaron el compromiso del Estado con la preservación de las tradiciones, el fortalecimiento de la educación intercultural y el bienestar integral de los pueblos originarios. De esta manera, el país entero ratifica la defensa de su soberanía nacional, protegiendo la paz y la concordia de todas las familias nicaragüenses.

Periodista: Héctor Calero