En Tipitapa, donde un 4 de mayo de 1927 se firmó el Pacto del Espino Negro, donde los vendepatria cedían la soberanía nicaragüense a Estados Unidos, acuerdo al que se opuso Sandino; el parlamento nicaragüense hoy, en la Plaza de la Dignidad, legisló para ratificarlo como Día de la Dignidad Nacional y Día de las Banderas Nacionales.

Gustavo Porras, Presidente de la Asamblea Nacional, después de la votación por unanimidad para declarar el 4 de mayo, explicó que “mientras pactaban con el demonio yanqui, Sandino dijo: ‘yo no me vendo, ni me rindo jamás’ y levantó con la bandera roja y negra la lucha para rescatar y levantar a nuestra bandera azul y blanca”.

Sandino se opuso a la decisión del General Moncada, quien suscribió el “Pacto del Espino Negro” con el emisario Henry Stimson del entonces Presidente Coolidge de Estados Unidos, donde se aceptaba el fin de la revolución constitucionalista, el desarme del Ejército a cambio de dinero y la institucionalidad de la intervención militar, política y económica en Nicaragua a través principalmente de la creación de la Guardia Nacional.

Lucha del General Sandino por la dignidad nacional

El diputado Wilfredo Navarro, en torno a lo anterior, dijo que “el General Sandino destaca dentro de los generales diciendo que él no va a entregar sus armas y que va a seguir luchando por la soberanía y la dignidad nacional. En ese momento, una guerra que era entre nicaragüenses se transforma en una lucha para derrotar al imperialismo y rescatar la dignidad de Nicaragua”.

Ante los incesantes ataques y agresiones del imperialismo estadounidense en todas las etapas de la historia nicaragüense, hoy día el legado del General Sandino, tomado por el Frente Sandinista, se hace imprescindible para defender la dignidad y la soberanía del país.

La alcaldesa de Tipitapa, Marbely Aráuz, afirmó que “con Sandino seguimos trabajando en función de mejorar la calidad de vida de nuestras familias, junto con el Comandante Daniel y la compañera Rosario, con las leyes que se aprueben en la Asamblea Nacional, que restituyen los derechos de los y las nicaragüenses”.

Los vendepatria e imperialistas de la tierra del Espino Negro son los mismos de estos tiempos, que pretenden entregar la patria al imperio, destacó el presidente de la Asamblea: “utilizando nuevos instrumentos y mecanismos como los organismos de las Naciones Unidas que asumen las directrices del imperialismo para atacar a Nicaragua y a otros pueblos dignos de nuestra América”.

Hace 98 años se firmó el Pacto del Espino Negro al que se opuso el héroe nacional Augusto Sandino, quien luego se adentró en las montañas para empezar la lucha por la soberanía nicaragüense, hitos que darían paso a una verdadera independencia y autodeterminación de Nicaragua

Periodista: Carlos Daniel Jarquín