El líder histórico de la Revolución, Raúl Castro, reafirmó su compromiso inquebrantable con la isla. Mediante un mensaje, aseguró que mientras viva continuará al frente de su pueblo y “con el pie en el estribo”. El texto se leyó ante miles de asistentes en la Tribuna Antimperialista de La Habana. En el documento, Castro agradeció «de corazón la solidaridad de nuestro pueblo y de los amigos del mundo» ante las presiones externas.

La lectura del documento estuvo a cargo del Héroe de la República, Gerardo Hernández. Durante su intervención, Hernández respaldó las acciones históricas de la nación caribeña. Subrayó que las medidas adoptadas frente a las incursiones aéreas de la organización Hermanos al Rescate respondieron a «un acto de legítima defensa, un derecho inalienable de cualquier nación». Además, recordó que el país alertó formalmente a Washington sobre estas violaciones en reiteradas ocasiones.
- Te podría interesar: Cambio climático duplica la velocidad con la que sube el nivel del mar
Por su parte, el sector civil y jurídico sumó su voz de protesta contra los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El jurista Rolando López catalogó la acusación norteamericana hacia el dirigente cubano como «absolutamente fraudulenta e ilegítima». López argumentó que la Convención de Chicago de 1944 ampara el control absoluto de cada Estado sobre su territorio aéreo frente a manipulaciones políticas.
Denuncian el impacto del terrorismo y el bloqueo contra la isla
El acto también contó con el emotivo testimonio de Betina Palenzuela, hija de una víctima del atentado de 1976 contra la embajada de Cuba en Lisboa. Palenzuela habló en representación de los afectados por las agresiones financiadas desde el exterior. En su discurso, enfatizó que «Raúl ha dedicado toda su vida a defender la soberanía de Cuba y la paz entre las naciones. No podemos seguir permitiendo el genocidio que se gesta desde Washington».

La movilización popular estuvo respaldada por la alta dirigencia del país. Entre los asistentes destacaron el mandatario Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero. Los oradores finales recordaron que las más de seis décadas de hostilidades, sabotajes y el bloqueo económico han cobrado la vida de más de 3 mil 400 ciudadanos. De esta manera, reafirmaron la postura de la isla frente a lo que consideran una campaña de desprestigio internacional.
Fuente: Prensa Latina