Un estudio de la revista Science Advances reveló datos alarmantes sobre el nivel del mar. Su ritmo de aumento se duplicó entre 2005 y 2023, alcanzando los 3,94 milímetros anuales. Este fenómeno es una consecuencia directa del cambio climático. El aumento eleva los riesgos de inundaciones costeras, pérdida de tierras habitables y daños severos a la biodiversidad. Además, provoca la contaminación de agua dulce por la intrusión salina.

La investigación detalla que el calentamiento de los océanos causa el 43% de este incremento. Esto ocurre porque el agua templada se expande y ocupa más espacio. El segundo factor determinante es el deshielo global. Los expertos atribuyen el 27% del aumento a los glaciares de montaña, el 15% a Groenlandia, el 12% a la Antártida y un 3% al almacenamiento de agua en tierra.

«Estamos ante un fenómeno imparable y muy difícil de detener. Se debe al calentamiento provocado por el ser humano y a la consiguiente expansión de los océanos, a lo que se suma la aportación de cada vez más agua procedente del deshielo de los glaciares y de las capas de hielo», subraya el informe. Los científicos advierten que esta tendencia persistirá durante las próximas décadas. El peligro continuará incluso si se estabilizan los gases de efecto invernadero.

Esta elevación constante representa una de las alertas más críticas del calentamiento global. Sus efectos ya impactan con fuerza a las comunidades costeras y los ecosistemas. Entre las implicaciones más directas están las inundaciones costeras frecuentes. Esta situación pone en peligro extremo a millones de personas que habitan en zonas bajas y vulnerables del planeta.

Finalmente, el reporte destaca que la subida del mar acelera la erosión de las playas. Este daño golpea directamente a hábitats naturales como los manglares y arrecifes de coral. Estos entornos son de vital importancia para el planeta. No solo albergan una gran biodiversidad, sino que sirven como barreras protectoras para los pueblos costeros ante los embates naturales.

Fuente: TeleSur