El Ministerio de Salud de Panamá (Minsa) encendió las alarmas en el país. Las autoridades confirmaron 47 fallecimientos por influenza en lo que va del año. Además, lanzaron una advertencia contundente. Ninguna de las víctimas mortales se había vacunado durante la presente temporada.

El último reporte del Departamento de Epidemiología detalla que el 78% de los decesos ocurrió en pacientes con factores de riesgo. Estas personas padecían enfermedades cardiovasculares, renales, metabólicas o de edad avanzada. Los adultos mayores de 65 años y los lactantes menores de un año enfrentan el mayor peligro. Ambos sectores concentran los índices de mortalidad más altos.
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La crisis por enfermedades respiratorias se complica en el territorio panameño. Las autoridades sanitarias contabilizan más de 17 mil casos de síndrome gripal. También registran una cifra superior a las 7 mil infecciones respiratorias agudas graves. Complicaciones como neumonías y bronconeumonías saturan actualmente los servicios médicos de la región.
A la par de la influenza, el país enfrenta un fuerte brote de dengue con 2,857 casos confirmados. El informe oficial clasifica 18 de estos pacientes bajo la condición de dengue grave. El panorama epidemiológico incluye otras afecciones de cuidado como malaria, leishmaniasis, leptospirosis y al menos 47 contagios de gusano barrenador en humanos.

Ante este escenario adverso, las autoridades del Minsa reiteraron su llamado urgente a la ciudadanía. Las familias deben acudir de inmediato a los puestos de inmunización. Asimismo, el personal médico instó a no bajar la guardia con las medidas de prevención. Recomiendan buscar atención oportuna ante los primeros síntomas para proteger a niños y ancianos.
Fuente: Prensa Latina