El potente tifón Jangmi impactó con fuerza este miércoles en la prefectura de Wakayama, ubicada al oeste de Japón. El fenómeno meteorológico tocó tierra cerca de la ciudad costera de Tanabe con furiosos vientos de hasta 126 km/h. Ante el embate de las torrenciales lluvias en el litoral del Pacífico, el gobierno nipón reaccionó de inmediato. Por ello, se declaró el estado de alerta máxima en toda la región afectada.

Sin duda, la situación es crítica en la zona. La Agencia Meteorológica de Japón activó una alerta de inundación de nivel 5, el rango más elevado en su escala. De hecho, esta medida de emergencia responde al peligroso desborde del río Koza. Dicha situación obligó a las autoridades a lanzar un llamado urgente a la población. Se pide que extremen las medidas de seguridad y sigan las orientaciones de evacuación.

Por otra parte, el avance de este fenómeno, sexto de la temporada, mantiene bajo amenaza a otras zonas del país. En este sentido, los expertos pronostican lluvias de hasta 200 milímetros en Tokai y Kanto-Koshin. Mientras tanto, para la región de Tohoku se esperan unos 120 milímetros de precipitaciones. Asimismo, el peligro podría multiplicarse si se consolidan nuevas bandas de lluvia lineales sobre el territorio.

Es importante señalar que, antes de llegar a Wakayama, el disturbio tropical ya había dejado secuelas a su paso. Específicamente, el sistema afectó severamente las cercanías de Kyushu y Shikoku. En esos puntos, los cuerpos de socorro establecieron alertas de nivel 4 por la crecida de los ríos en Miyazaki y Tokushima. Como consecuencia, se ordenó la salida inmediata de las familias en las zonas de mayor vulnerabilidad.

Fuente: Prensa Latina