Guatemala continúa registrando una marcada disminución en su natalidad. En 2024 se contabilizaron 299 mil 256 nacimientos, una cifra muy inferior a los 386 mil 195 reportados en 2014. Esto representa una reducción del 22,5 % en diez años. El Instituto Nacional de Estadística (INE) también informó que la tasa bruta de natalidad bajó de 25,1 nacimientos por cada mil habitantes a 17,8, lo que evidencia una transición demográfica con menor fecundidad y cambios en las dinámicas familiares.

La migración masiva también influye en esta caída. Solo en 2023, más de 230 mil guatemaltecos fueron detenidos en la frontera estadounidense. Muchos de ellos estaban en edad reproductiva, lo que reduce aún más los nacimientos dentro del país. De mantenerse esta tendencia, Guatemala podría enfrentar una disminución progresiva de su población joven, lo que afectaría la futura oferta de mano de obra.
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Expertos consultados por Prensa Libre advierten que el efecto ya se siente. Señalan una menor demanda escolar, un indicador de cambios en la distribución poblacional. El analista de Unicef, Rubén Darío Narciso, hizo un llamado a actuar de forma urgente. “La ventana demográfica aún está abierta, pero si no se invierte en educación, salud y protección social, Guatemala enfrentará un envejecimiento acelerado sin las bases económicas para sostenerlo”, afirmó.

Ante este escenario, organismos internacionales recomiendan varias acciones. Entre ellas destacan ampliar la cobertura educativa, fortalecer la planificación familiar y mejorar las políticas migratorias internas. De no corregirse la tendencia, el país podría experimentar cambios profundos en su pirámide poblacional, con efectos económicos y sociales a largo plazo.
Fuente: Sputnik