Estados Unidos declaró emergencia en Washington D.C. tras una falla grave en el sistema de alcantarillado. El colapso afectó la tubería principal Potomac Interceptor. La rotura provocó el vertido de millones de galones de aguas residuales sin tratar en el río Potomac.

Esta emergencia en Washington D.C. fue decretada debido al impacto sanitario y ambiental generado por el derrame. Las autoridades señalaron que el sistema afectado es uno de los más importantes de la capital.

La medida autoriza a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar la respuesta inmediata. El organismo deberá gestionar recursos y apoyar a las comunidades afectadas. El objetivo es evitar que la situación se convierta en una catástrofe mayor en la capital y zonas cercanas.

Reportes desde Maryland describen fuertes olores en comunidades próximas al área del derrame. Equipos especializados trabajan con trajes de protección. El contacto con los desechos representa un riesgo sanitario considerable. Las autoridades mantienen vigilancia constante sobre la calidad del agua.

Expertos de la Universidad de Maryland calificaron el hecho como uno de los mayores derrames de aguas residuales en la historia del país. Por su parte, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) señaló que el impacto ambiental es de proporciones históricas. La emergencia en Washington D.C. reabre el debate sobre el estado de la infraestructura básica y la necesidad de mantenimiento preventivo.

Fuente: TeleSur