Brad Pitt finalizó su largo y complicado proceso de divorcio con Angelina Jolie, que duró ocho años desde su separación en 2016 hasta diciembre de 2024. Su relación, que empezó en 2004 y se formalizó con el matrimonio en 2014, terminó apenas dos años después en medio de disputas legales por la custodia de sus seis hijos.

El actor atravesó momentos difíciles marcados por un altercado en un avión en 2016, acusaciones de abuso y problemas con el alcohol. Hoy, sobrio y activo en Alcohólicos Anónimos, Pitt muestra una transformación personal que, según fuentes cercanas, le ha permitido cambiar significativamente su estilo de vida.

A pesar de haber finalizado el divorcio, Pitt enfrenta el dolor de no haber podido reparar el vínculo con sus hijos. Una fuente reveló que su mayor arrepentimiento es no haber reconstruido esa relación, y aunque siente alivio de haber cerrado el proceso legal, no considera que haya “ganadores” en esta situación.

La ruptura familiar se ha profundizado tanto que algunos de sus hijos mayores han dejado de usar su apellido. Por otro lado, Angelina Jolie no ha dado señales de querer reconciliarse en términos personales. Mientras tanto, Brad continúa con su vida y mantiene desde 2022 una relación estable con la diseñadora de joyas Ines de Ramon, intentando reconstruir su presente pese al peso emocional del pasado.

Fuente: Quién