El mes de mayo resalta el esfuerzo de miles de madres trabajadoras nicaragüenses que diariamente cumplen una doble jornada para sacar adelante a sus familias y brindar mejores oportunidades a sus hijos.

Una de ellas es Marta Mendieta, quien tiene 17 años de trabajar en zona franca y nueve años laborando en la empresa Saxa S.A.. Mendieta relató que anteriormente se dedicaba a vender ropa americana en un mercado capitalino, pero decidió buscar un empleo formal para garantizar un salario fijo y prestaciones sociales para sus hijas.

“Me levanto a las 3:30 de la mañana para poder llegar a tiempo al trabajo. Es pesado, pero uno le tiene amor a sus hijos y quiere seguir apoyándolos”, expresó. Gracias a su esfuerzo y dedicación, Marta pasó de operaria a supervisora dentro de la empresa, desempeñando diferentes funciones durante su trayectoria laboral.

“Nos enfocamos en que las exportaciones salgan a tiempo y así garantizar también nuestro salario como trabajadores”, comentó la colaboradora. Otra historia de esfuerzo es la de Yurina Arba, quien tiene nueve años trabajando en zona franca y decidió buscar estabilidad laboral tras convertirse en madre.

“Todos los días me levanto a las 4 de la mañana para preparar mi almuerzo y dejar lista a mi hija para sus clases”, relató. Actualmente, en esta zona franca laboran más de 300 mujeres, muchas de ellas madres de familia que sostienen económicamente sus hogares. “Somos mujeres luchadoras y emprendedoras. Siempre salimos adelante con la ayuda de Dios”, expresó Yurina. Estas madres representan ejemplos de superación, esfuerzo y amor familiar, ya que después de cumplir con sus labores continúan apoyando a sus hijos y formando hogares llenos de valores.