Con una inversión inicial de mil córdobas, Jenny Alemán Nicaragua transformó el garaje de su casa en el comedor El Merol. Ahora, el negocio cumple casi un año de operar cerca del Mercado Mayoreo. Además, recibe a decenas de familias y trabajadores que lo eligen como una opción gastronómica.
La emprendedora comenzó vendiendo refrescos y quesadillas junto a sus dos hijas. Además, aseguró que el crecimiento del negocio ha sido fruto del esfuerzo diario y la perseverancia, pese a las dificultades que enfrentó tras quedar viuda.
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“Con mil pesos empecé y de ahí lo fui multiplicando y de ahí triplicando y aquí estamos. No ha sido fácil para mí, madre de dos hijas, soltera, viuda, entonces ha sido muy difícil. Gracias a Dios tengo una niña que estudia medicina, la Lesca Cuadra estudia medicina y Priscilita lleva el segundo año de odontología.”
Las facilidades para emprender y el acompañamiento recibido permitieron trasladar el negocio al Mercado Mayoreo. Asimismo, el comedor incrementó sus ventas, generó dos empleos y proyecta ampliar su servicio mediante entregas a domicilio por plataformas digitales.
“Gracias al apoyo del gobierno me ha apoyado bastante, con los bonos, apoyándome desde las alcaldías, aquí me han apoyado amigos. No tengo reales, no sé cómo he llegado hasta aquí, pero aquí hay un granito de arena de los amigos.”
El comedor El Merol ofrece desayunos desde 50 córdobas, además de asados a partir de las 11 de la mañana y sopas durante los fines de semana. Finalmente, Jenny Alemán anima a otras personas a emprender y asegura que, con esfuerzo y constancia, es posible salir adelante y cumplir los sueños.