La demanda de restauración de imágenes religiosas y la adquisición de nuevas piezas comenzó a incrementarse durante el mes de septiembre; así lo dieron a conocer artesanos de talleres especializados en este oficio, quienes prevén un mayor movimiento durante octubre, cuando inicie el novenario previo a la tradicional Gritería.

Harold Talavera, dedicado desde hace 27 años a la elaboración y restauración de imágenes religiosas, explicó que el flujo de clientes registrado durante septiembre permite anticipar una temporada de mayor actividad.

“A inicios de septiembre comenzamos a notar un incremento en la demanda de piezas nuevas de la Concepción de María y la Guadalupana; de igual manera, de clientes que ya conocen la manera de trabajar del taller y se anticipan a restaurar sus imágenes para prepararse para la Gritería”, añadió el artesano.

Proceso artesanal y devoción familiar que perdura

El taller mantiene la elaboración de nuevas imágenes en materiales como yeso y resina, en diferentes tamaños, desde 6 hasta 26 pulgadas, además de figuras de un metro de altura, con precios que varían según el tamaño y el material.

“El proceso de elaboración varía según el material. Una pieza de resina puede requerir unos tres días para ser entregada, mientras que las de yeso tardan alrededor de 12 días debido al proceso de secado”, añadió Talavera.

Para algunas familias, una imagen religiosa deteriorada no es una pieza que pueda simplemente reemplazarse. Detrás de una figura desgastada por los años puede haber una tradición familiar, una promesa o el recuerdo de quienes la heredaron, razones que llevan a sus propietarios a invertir en su restauración.

“Traje la imagen a restauración, ya que desde hace 17 años pertenece a la familia. Como parte de los preparativos, ya que celebramos la Gritería el 7 de diciembre, queremos embellecerla y que permanezca con nosotros. Es un legado que me dejó mi esposo y, además, es una promesa que mantengo por la salud de mi hijo”, destacó María Celia Vázquez, clienta del local.

El movimiento registrado desde septiembre anticipa una temporada activa para este oficio, tanto en la compra de nuevas piezas como en la restauración de imágenes. Además, los artesanos ya se preparan con la elaboración de conjuntos tradicionales para los nacimientos, de cara a las celebraciones decembrinas.

Periodista: Zorgy Gutiérrez