Aunque el precio internacional del petróleo se acerca a los 92 dólares por barril y ha alcanzado valores de hasta 105 dólares entre finales de septiembre y octubre, en Nicaragua los precios de los combustibles continúan congelados.

En cuanto al gas licuado de petróleo, se mantienen los precios en las presentaciones de 10, 25 y 100 libras. Esta medida favorece la economía familiar y a los distintos sectores económicos del país.

En el caso del diésel, Nicaragua ocupa el puesto 35 entre 170 países con los precios más bajos a nivel mundial. Este combustible es esencial para el transporte y la distribución de productos hacia los hogares.

El congelamiento, vigente desde hace más de 4 años, evita que el aumento de los precios internacionales sea trasladado a las familias nicaragüenses y contribuye a mantener la estabilidad económica nacional.

Las autoridades destacaron que mantener congelados los precios permite a las familias planificar sus gastos y afrontar con mayor estabilidad su vida cotidiana.

Periodista: Colbert Pérez