En un ambiente de fe y tradición, feligreses de León y Chinandega celebraron el Domingo de Ramos, dando inicio a la Semana Santa. Además, la jornada marcó el cierre de la Cuaresma y reunió a familias en torno a sus creencias. Asimismo, esta conmemoración recordó la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén. Por ello, los asistentes participaron con devoción y espíritu de reflexión.

En la ciudad de León, la comunidad católica se reunió en la Basílica Catedral, donde participaron en una jornada llena de cantos, oraciones y reflexión, en un ambiente cargado de espiritualidad. Esta fecha recuerda un momento significativo para la fe cristiana y motiva a las familias a fortalecer sus valores religiosos.

Cantos, oraciones y ramos de palma marcan el inicio de la Semana Mayor

Por su parte, la feligresía de la Parroquia Sagrada Familia en Chinandega también vivió esta celebración con gran devoción. Con ramos de palma en mano, los creyentes conmemoraron la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, previo a su pasión, muerte y resurrección.

En la recepción, el párroco Ariel Rojas Blanco decía a los feligreses: Bendito el que viene a los que ellos responderían: “En el nombre del señor“. La semana santa es una época en la que familias nicaragüenses participan de la pascua, una serie de actividades religiosas y tradicionales que se han mantenido vivas de una generación a otra.

Las familias chinandeganas continúan preservando estas tradiciones, manteniendo viva la fe y promoviendo la unidad en los hogares. El Domingo de Ramos representa una oportunidad para el recogimiento espiritual y el fortalecimiento de las costumbres religiosas, dando paso a una de las semanas más importantes para la comunidad católica en Nicaragua.