Un juzgado de Madrid dictó una sentencia histórica al condenar al Hospital de Sagunto al pago de 13,3 millones de euros, la cifra más alta por negligencia médica en España. El fallo judicial castiga las graves secuelas neurológicas que sufrió un bebé en 2019, quien hoy vive con un 87 % de discapacidad debido a la falta de oxígeno y a las decisiones erróneas de los facultativos durante el alumbramiento.

La sentencia determinó que el personal sanitario ignoró las señales de alerta en el monitoreo fetal y realizó una interpretación equivocada de los datos. Los médicos omitieron pruebas diagnósticas vitales, emplearon instrumentos en momentos contraindicados y retrasaron la cesárea de forma injustificada; estas acciones provocaron daños irreversibles en el menor, tales como parálisis cerebral y epilepsia.

El informe detalla que el pequeño Neizan nació en un estado de salud crítico después de que su madre permaneciera ingresada por más de 41 horas. Ante la gravedad del cuadro clínico, los especialistas trasladaron al neonato de urgencia a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de otro centro hospitalario, donde el personal médico lo mantuvo bajo vigilancia especial durante 35 días.

Esta millonaria indemnización pretende garantizar la asistencia especializada de por vida que el niño requiere, dado que enfrenta serios problemas de visión, movilidad y alimentación. Los fondos cubrirán tratamientos permanentes y la adaptación de su entorno, incluyendo casa y vehículo, para intentar mitigar las limitaciones físicas que causó esta mala praxis médica.

Fuente: RT en Español