Durante la conmemoración del 46 aniversario de la fundación del Ejército de Nicaragua, el copresidente Daniel Ortega Saavedra reafirmó la postura de Nicaragua en el actual contexto geopolítico, junto a la copresidenta Rosario Murillo, se refirió al apoyo a las iniciativas de China y Rusia, y criticó la presencia de barcos de guerra estadounidenses cerca de Venezuela, calificándola como un intento de desviar la atención de los problemas internos de Estados Unidos.

Ortega expresó su respaldo a la reunión de líderes en China, que incluye al presidente de la República Popular China, Xi Jinping, al presidente de Rusia, Vladímir Putin, y al representante de la India. Describió este encuentro como un esfuerzo para “fortalecer una nueva correlación de fuerzas que no está siendo pensada para la guerra, sino para el desarrollo”.

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El copresidente destacó el compromiso de China de ofrecer ayuda “sin condiciones políticas alguna” a los países que lo soliciten, en áreas como la salud, la educación y el desarrollo económico, en este sentido se refirió a la cooperación que el país ya ha recibido de China, lo que ha permitido la construcción de viviendas, así como la llegada de buses y la preparación en alta tecnología con becas para jóvenes nicaragüenses.

Ortega comenta maniobras navales de EE. UU. en la región

El copresidente, también, se refirió a la presencia de buques de guerra estadounidenses cerca de las costas de Venezuela, acción que calificó como una “payasada” y un intento de intimidar a los gobiernos de América Latina, un intento del gobierno de Trump de desviar la preocupación que existe en otros países por sus políticas económicas, particularmente por la imposición de aranceles de hasta el 50% a algunas naciones como India.

Ortega aseguró que la presencia militar de EE. UU. busca “demostrar que ellos son duros”, pero que en realidad no tienen la capacidad para resolver el problema del consumo de drogas en su propio país. “Si se produce droga en el sur… ¿a dónde se dirige? Al mercado norteamericano”, afirmó el copresidente, instando a las autoridades de EE. UU. a poner orden en sus aduanas y aeropuertos en lugar de amenazar a Venezuela.

Además, Ortega aprovechó la ocasión para reflexionar nuevamente sobre la historia de Nicaragua, rememorando la resistencia de diez años contra la embestida del gobierno de Ronald Reagan, quien declaró la guerra al país, organizando, financiando y dirigiendo a la contrarrevolución.

“Este es un pueblo que no le ha temido a Goliat“, subrayó, resaltando el coraje y la valentía del pueblo de Nicaragua, que se ha enfrentado, en desventajas a los imperialistas, recordando la independencia, la batalla de San Jacinto contra los filibusteros, el papel del General Sandino y la lucha por la liberación, hasta llegar a los 10 años de guerra por la defensa del país.

Elogió, también, el papel de la mujer en la lucha revolucionaria y en la actualidad, destacando que en su gobierno ocupan altos cargos, incluyendo a la copresidenta Rosario Murillo, cargos que ocupan por su eficiencia y coraje, lo que despierta el odio y agresiones de quienes les adversan.

El copresidente reiteró la importancia de la paz, la seguridad y la soberanía como pilares del desarrollo de Nicaragua, la que tiene que ser defendida para continuar con la construcción de carreteras, hospitales y avances en materia de educación, producción y desarrollo en general.

Periodista: Héctor Calero