En la conmemoración del 46 aniversario de la fundación de la Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea del Ejército de Nicaragua, el Copresidente Daniel Ortega hizo un llamado a la paz mundial, y reiteró el firme respaldo y los lazos de hermandad con la República Popular China y la Federación de Rusia. El acto, celebrado en Managua, fue un escenario para destacar la historia de resistencia del ejército nicaragüense y la visión de un mundo multipolar.

Ortega recordó los orígenes de la Fuerza Aérea nicaragüense, que se gestó durante la lucha contra la dictadura somocista, en una relación de fuerzas desiguales donde el Frente Sandinista, con improvisación y valentía, logró operar modestos aviones para transportar armas. Rememoró una “hazaña”: bombardear la presidencia somocista, destacando el valor y patriotismo de los pilotos, un panameño y un nicaragüense.

El Copresidente hizo un especial agradecimiento a la Unión Soviética (hoy Federación de Rusia) por la cooperación brindada en aquellos tiempos, incluyendo medios antiaéreos que, aunque simples, fueron clave para ahuyentar y derrotar a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, que operaba en territorio nicaragüense, recordando que el avión llamado Pájaro Negro sobrevolaba el territorio nacional por las noches y eran esos medios soviéticos con los que se lograba iluminar el cielo y, en consecuencia, la nave espía huía de inmediato.

Ortega hizo un análisis de la confrontación global, citando la novela “Guerra y Paz” de Tolstói para ilustrar cómo la humanidad “desgraciadamente se debatía entre la guerra y la paz“, siendo las víctimas los pueblos y los pobres. Criticó duramente a las potencias, Estados Unidos y a la OTAN, por estar preparando la guerra, invirtiendo miles de millones de dólares para tratar de destruir a Rusia, evidentemente buscando más muertes, más guerras, en lugar de la paz.

El Copresidente reiteró su condena al genocidio en Palestina, acusando a los gobernantes de Israel, Estados Unidos y países europeos de buscar la desaparición del pueblo palestino para adueñarse de la región. No obstante, expresó su convicción de que “los pueblos al final han logrado romper las cadenas y liberarse de los opresores“.

Por otra parte, reafirmó los lazos de hermandad y cooperación con China y Rusia, destacando que estas dos naciones son “potencias que solo bienestar llevan a los pueblos“ y que “están luchando por la paz“.

Reconoció a la República Popular China como la mayor potencia que hay actualmente en el mundo, pero no por su capacidad militar ofensiva, sino por su desarrollo comercial y su compromiso con la paz. Subrayó que “nadie puede señalar que la República Popular China esté en una guerra tratando de desbaratar a un país, ocupar a un país, robar a un país“.

Ortega destacó que durante la reciente conmemoración del 46 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, el delegado de la República Popular China dejó clara la disposición de su país de brindar todo tipo de ayuda a Nicaragua, incluyendo ayuda para la defensa. Respecto a la Federación de Rusia, expresó su convicción de que van a ganar, van a recuperar las tierras, los pueblos, las ciudades y reiteró su agradecimiento, cariño y solidaridad al presidente ruso Vladimir Putin.

El Copresidente manifestó su esperanza de que, con la colaboración de estas naciones hermanas, Nicaragua y el mundo puedan alcanzar la paz definitiva, al punto de que el himno del Frente Sandinista ya no necesite la palabra “luchar” en el futuro: “Ya no vamos a tener que luchar en guerras, porque ya estará la paz en nuestras tierras, ya estará la paz en el mundo”, puntualizó.

Periodista: Héctor Calero