En una enérgica declaración, la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, condenó las atrocidades cometidas en los territorios palestinos ocupados por Israel, particularmente en Gaza, y exigió respeto a la soberanía y los derechos del pueblo palestino que sufre el bloqueo total impuesto a Gaza desde marzo, la falta de ayuda humanitaria y los bombardeos indiscriminados, donde las principales víctimas son la población civil, en su mayoría mujeres y niños, de los que Murillo señaló que ya suman más de 16 mil niños asesinados brutalmente desde octubre de 2023.

La Copresidenta criticó el anuncio de Israel de ocupar permanentemente la Franja de Gaza y expulsar a más de dos millones de palestinos, denunció el uso de los medios de comunicación internacionales, mediante los cuales la comunidad internacional se distrae en circos políticos y farándulas que desvían la atención de los crímenes de guerra, genocidios y otras violaciones a normas perentorias del derecho internacional cometidos por Israel.
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Rosario Murillo también criticó a los países que continúan apoyando a Israel, instándolos a cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional, incluyendo el deber de no reconocer la situación creada por las ilegalidades de Israel, según las opiniones consultivas de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), también recordó la ordenanza de la CIJ del 30 de abril de 2024, que insta a los Estados a evitar la transferencia de armas que puedan utilizarse para violar la Convención de Ginebra y la Convención sobre el Genocidio, de esta manera reiteró el llamado a la comunidad internacional a tomar “medidas concretas y prácticas” en consonancia con las resoluciones de la CIJ y la Asamblea General de la ONU.
La Copresidenta dio lectura a una comunicación que dio a conocer el gobierno de Nicaragua sobre este tema, donde se reafirma el firme compromiso con el Estado de Derecho a nivel internacional y con la solución pacífica de controversias entre Estados, no obstante, destacó que ante esta situación.

“Indignarse es un deber de la condición humana, indignarse, condenar, repudiar, rechazar para evitar la terrible complicidad de crímenes atroces que se siguen cometiendo contra el pueblo heroico de Palestina y contra los pueblos que en el mundo entero luchamos con valentía para consolidar nuestras libertades, nuestros derechos, soberanías y particularmente, nuestra condición, que no puede ser sometida en ninguna parte y por eso, como decíamos al inicio hacer de la política un espectáculo es grotesco, es abominable”, enfatizó, refiriéndose al modelo de comunicación “complaciente y servil con los imperios” que busca distraer de las tragedias mundiales.
Periodista: Héctor Calero