En conmemoración al Padre de la Resistencia Urbana, Julio Buitrago, fue reinaugurado el Instituto de Historia en la Universidad Nacional Casimiro Sotelo. La rectora de esta casa de estudio superior, Dania Hernández Pinell, dijo que a 56 años de su sacrificio, la soberanía de Nicaragua se defiende.

Afirmó que el instituto tendrá ocho salas dedicadas a los héroes y heroínas de la Revolución, un lugar consagrado a la preservación, estudio y proyección de nuestra memoria histórica. Este será un punto de encuentro entre el pasado y el presente, en la reflexión y el compromiso con el futuro.

Una de las salas será dedicada a Rubén Darío, “donde la palabra hecha poesía se alza con patriotismo, contra el olvido, la colonización cultural y el imperialismo. También encontraremos la sala dedicada al General Sandino”, dijo Hernández, donde habrá una muestra en cómo el arte nicaragüense ha sido una herramienta de resistencia, de denuncia, identidad y de liberación.

Otra sala será de lectura, un espacio para el pensamiento y el aprendizaje, mediante el análisis profundo que nos lleva al encuentro de las ideas que nos han moldeado nuestra historia. La sala de la Mujer Revolucionaria, para reconocer el rol fundamental de las mujeres en la construcción de nuestra historia y su lucha perseverante por la igualdad y la dignidad.

Además, “está la sala dedicada a la Costa Caribe nicaragüense, que rescata la riqueza cultural, la diversidad de nuestros pueblos originarios y la autonomía de las comunidades afrodescendientes, parte esencial de nuestra identidad nacional. La sala de héroes y heroínas de la Revolución, el corazón de este instituto, donde la memoria de quienes entregaron sus vidas por la patria se mantiene viva como ejemplo de valentía y entrega”, dijo la rectora de la Universidad Casimiro Sotelo.

Asimismo, invitó a la comunidad educativa a visitar el paseo de los héroes y las heroínas de la Revolución, el cual cuenta con 26 paneles luminosos, que irradian la memoria, recordándonos en cada paso la historia forjada con el combate, la resistencia y la esperanza. En este pasillo se observará a hombres y mujeres que han hecho historia en el pasado y en el presente, como los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.

“Este Instituto, además de ser un proyecto académico, es una trinchera cultural, un acto de Justicia histórica y un compromiso con el futuro de la patria. Nicaragua ha enfrentado y sigue enfrentando las amenazas constantes de las potencias imperiales, pero seguimos aquí con la frente en alto, con la memoria firme y la convicción de que la paz y la soberanía no se negocia, se defiende”, concluyó Hernández.

Periodista: Tania Sirias