La rehabilitación y el equipamiento del área de cuidados intensivos de cardiología pediátrica beneficiarán a más de 3 mil pacientes que reciben atención anualmente en este centro hospitalario. Además, la modernización fortalecerá la capacidad de respuesta para niños con enfermedades cardíacas que requieren atención especializada.
Las autoridades de salud explicaron que esta unidad atiende a pacientes que son sometidos a cirugías cardíacas abiertas y procedimientos mínimamente invasivos. Asimismo, señalaron que las mejoras permitirán brindar una atención más eficiente y segura.
- Te podría interesar: Hospital de Bluefields avanza con proceso de licitación
Las obras incluyeron la remodelación total de la sala. De igual manera, contemplaron mejoras en pintura, sistema eléctrico y climatización. Además, incorporaron nuevo mobiliario hospitalario para ofrecer mayor comodidad a los pacientes y sus acompañantes.
Representantes vinculados al proyecto destacaron la importancia de esta inversión para el bienestar de la niñez. Según expresaron, el cuidado que reciben los pacientes en esta unidad puede influir positivamente en su calidad de vida y en su desarrollo futuro.
Asimismo, resaltaron que el nuevo entorno contribuye a reducir los niveles de estrés asociados a la estancia hospitalaria. Por ello, se acondicionaron espacios más cómodos y adecuados tanto para los niños como para sus familiares. Además, las mejoras permiten que los padres y cuidadores permanezcan más cerca de los pacientes durante el proceso de recuperación. De esta manera, se fortalece el acompañamiento familiar en momentos de gran importancia para la salud de los menores.
- Te recomendamos: Realizarán entrega de sitio para nuevo Hospital en Bluefields el próximo 9 de julio
Esta inversión fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud (MINSA) y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Ambas instituciones unieron esfuerzos para fortalecer esta unidad especializada y mejorar la atención que reciben miles de niños nicaragüenses cada año. Con estas acciones, el sistema de salud pública continúa ampliando y modernizando los servicios destinados a la atención de la niñez, garantizando espacios más seguros, cómodos y equipados para enfrentar enfermedades de alta complejidad.