Los diferentes puestos de pólvora capitalinos son inspeccionados de forma cotidiana por miembros bomberiles para conocer el estado de las conexiones eléctricas, de los extinguidores y del almacenamiento de los fuegos pirotécnicos, con el fin de evitar tragedias.

Durante la inspección, los comerciantes recibieron recomendaciones para prevenir siniestros que puedan ocasionar pérdidas materiales y humanas durante las celebraciones de fin de año.

Este trabajo garantizará seguridad tanto a los compradores como a los comerciantes de fuegos pirotécnicos, permitiendo también un incremento en las ventas de estos productos al acercarse los días fuertes como el 24 y 31 de diciembre.

Periodista: Sinaí Espinoza