La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, enfatizó que la estabilidad social y el resguardo de la paz constituyen el principal patrimonio del pueblo nicaragüense.

Durante su intervención, la mandataria señaló que este ambiente de tranquilidad es indispensable para superar la pobreza. Por consiguiente, ratificó que la concordia permite avanzar hacia el bienestar general.

Asimismo, la funcionaria denunció las consecuencias de intentos pasados de sometimiento político. Específicamente, criticó a las administraciones anteriores por mostrar desprecio hacia los derechos de las familias nicaragüenses. En contraste, destacó que el modelo actual prioriza la dignidad humana y el respeto absoluto a la soberanía popular.

Finalmente, Murillo reafirmó que las instituciones del Estado continúan trabajando con compromiso y vocación de servicio. En sus palabras: “Trabajando para servir a nuestro pueblo como corresponde, porque sentimos y sabemos que es servir a Dios“. De esta manera, el Ejecutivo consolida su labor fundamentada en principios de fe, seguridad y convivencia pacífica.

Periodista: Héctor Calero