La creación de la Procuraduría General de Justicia fue aprobada en su totalidad en segunda legislatura.

Con esta iniciativa se reforman los artículos 132, 159 y 160 de la Constitución Política de Nicaragua para perseguir, procesar y castigar cualquier forma de corrupción que atente contra los intereses de las familias y el pueblo nicaragüense.

El Estado nicaragüense, a través de su Procuraduría General de Justicia, no permitirá de ninguna manera disfrazar o encubrir intereses ajenos al pueblo para cometer actos de robo y saqueo de los patrimonios nacionales.

En tal sentido, toda acción que vulnere las leyes o atente contra la patria y las familias será sancionada con las máximas penas establecidas en los códigos.

Periodista: Sinaí Espinoza