Las protestas en Los Ángeles comenzaron tras las redadas migratorias implementadas en la ciudad, que generaron rechazo entre sectores de la comunidad y activistas, quienes señalan que estas acciones afectan a familias migrantes y aumentan la tensión social. Mientras algunos defienden la aplicación de la ley, otros critican el impacto sobre los derechos humanos.

Para controlar los disturbios, el presidente Donald Trump ordenó el despliegue de cerca de 4 mil 800 efectivos militares, incluyendo Guardia Nacional y marines, una cifra que supera el número de tropas estadounidenses en Irak y Siria.

Por su parte, el gobernador de California y la alcaldesa de Los Ángeles han solicitado un equilibrio entre la seguridad y el respeto a los derechos civiles mientras enfrentan la crisis.

Fuente: RT en Español