Al menos 17 personas fallecieron y más de 30 resultaron heridas en el condado de Hualien, Taiwán, tras el colapso de un dique provocado por el tifón Ragasa. Las lluvias torrenciales y los fuertes vientos arrasaron la zona, dejando además a 17 desaparecidos. Los equipos de rescate lograron salvar a 135 habitantes, mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes.

De acuerdo con las autoridades locales, cerca de 70 millones de toneladas de agua mezcladas con lodo y escombros inundaron el poblado de Guangfu, destruyendo numerosas viviendas. Muchos vecinos permanecieron en los tejados esperando ser rescatados, mientras se instalaron 20 refugios temporales que ya albergan a unos 700 evacuados.

El supertifón Ragasa, con ráfagas de viento de hasta 195 km/h, se desplazaba hacia el mar de China Meridional tras azotar el norte de Filipinas y el sur de Taiwán. En Filipinas dejó al menos tres víctimas mortales, además de árboles caídos y techos arrancados, obligando a miles de personas a refugiarse en centros de evacuación.

La amenaza también alcanzó a Hong Kong y al sur de China, donde se registraron millones de evacuados. En Shenzhen, las autoridades suspendieron clases, transporte y labores tras desalojar a 400 mil personas. En Hong Kong, los 7.5 millones de habitantes se abastecieron masivamente antes de la llegada del fenómeno, provocando desabastecimiento en los supermercados.

Fuente: teleSUR