Las fuertes lluvias que han azotado el centro y sur de Taiwán durante la última semana han dejado cuatro personas muertas, 77 heridas y tres desaparecidas, según reportes oficiales. La intensidad de las precipitaciones ha sido extrema, superando los 2 mil 600 milímetros en áreas montañosas del sur. En Kaohsiung, la acumulación semanal llegó a 2 mil 759 milímetros, más que el promedio anual de todo el país.

Las lluvias han provocado deslizamientos de tierra, cierres viales y accidentes mortales, como el de un vehículo que cayó a un barranco o el caso de un hombre que se ahogó al intentar cruzar una calle inundada. La Administración Meteorológica Central mantiene alertas en regiones como Pingtung, Taichung y Tainan, mientras se prevé que las lluvias continúen, provocando la suspensión de clases y trabajos en algunas ciudades.

Los daños materiales también son significativos. Se reportan 124 desprendimientos de rocas, 140 cierres de caminos y pérdidas agrícolas cercanas a los 4 millones de dólares estadounidenses. Las autoridades mantienen medidas de seguridad ante posibles nuevas emergencias causadas por la persistente inestabilidad climática en el territorio.

Mientras tanto, Corea del Sur enfrenta una situación similar. En regiones del sur del país, más de 2 mil 500 personas han sido evacuadas ante las lluvias que superan los 280 milímetros en algunas zonas. La Sede Central de Contramedidas por Desastre elevó su alerta al Nivel 2, y se pronostican más precipitaciones intensas en ciudades como Busan y Ulsan, con acumulados superiores a los 120 milímetros.