La demócrata Deb Haaland hizo historia el martes al ganar las elecciones para la gobernación de Nuevo México, tras derrotar al candidato republicano Greggory D. Hull, según confirmó The Associated Press.

Primera gobernadora indígena

Con esta victoria, la excongresista y secretaria del Interior de Estados Unidos se convierte en la primera mujer indígena estadounidense en dirigir un gobierno estatal en la historia del país. Haaland, ciudadana de la tribu Laguna Pueblo, logró consolidar una victoria tras aprovechar su proyección política a nivel nacional. Durante la campaña, consiguió recaudar una cifra récord de 20 millones de dólares en fondos electorales.

Por otra parte, su candidatura contó con el respaldo de destacadas figuras del Partido Demócrata, entre ellas el expresidente Barack Obama. Su victoria dejó atrás a Hull, un exalcalde que ejerció durante tres mandatos en una de las ciudades más importantes de la entidad.

La gobernadora electa enfocó su propuesta electoral en el alivio económico de los hogares. Entre sus principales compromisos destacó la ampliación de los créditos fiscales existentes y el incremento de la inversión en programas de protección social para apoyar a las familias trabajadoras.

Haaland asumirá la conducción de Nuevo México en reemplazo de la también demócrata Michelle Lujan Grisham, quien no podía postularse a la reelección debido a los límites de mandato establecidos en la Constitución estatal.

En su próxima gestión, Haaland enfrentará importantes desafíos estructurales para atender los problemas que afectan a la población de Nuevo México. Aunque el Partido Demócrata ha gobernado históricamente el estado, Nuevo México ocupa de manera recurrente las últimas posiciones del país en indicadores clave de desarrollo.

Entre los principales problemas figuran los altos índices de pobreza, la delincuencia y los rezagos en el sistema educativo, factores que representan desafíos para la nueva administración. De esta manera, Haaland iniciará una etapa política histórica para la representación de las comunidades indígenas en Estados Unidos, mientras deberá cumplir sus compromisos de campaña y atender las necesidades económicas y sociales de los habitantes de Nuevo México.

Fuente: Telesur