Cuba ha intensificado en 2025 su estrategia para enfrentar arbovirosis como dengue, zika, chikunguya y oropouche, mediante un trabajo integrado entre investigación, atención médica y vigilancia epidemiológica.

El Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) continúa siendo el centro de referencia nacional y regional para el diagnóstico y monitoreo de estas enfermedades.

La directora del IPK, Miriam Kourí Cardellá, resaltó que el trabajo del instituto se articula con laboratorios primarios y secundarios en todo el país, lo que garantiza una vigilancia más efectiva y una respuesta rápida ante cualquier brote. También destacó que el IPK alberga los laboratorios nacionales de referencia para la mayoría de los agentes patógenos, apoyando tareas de diagnóstico, monitoreo e investigación.

La investigadora María Eugenia Toledo Romaní advirtió que el chikunguya “puede llegar a ser mortal” y que esta es la primera gran epidemia del virus en Cuba, lo que impide hacer pronósticos a largo plazo. Señaló que la alta susceptibilidad poblacional, el envejecimiento demográfico, la movilidad interna y la circulación simultánea de otras arbovirosis aumentan la vulnerabilidad, por lo que el país mantiene una respuesta reforzada.

Fuente: TeleSur