En el marco del Día de la Concientización sobre el Cambio Climático, Brasil presentó un nuevo Plan Climático con el firme objetivo de orientar a la sociedad frente a este desafío global. El documento establece medidas concretas para reducir las emisiones de carbono entre un 59 y un 67 por ciento hacia el año 2030, impulsando acciones que fortalezcan la resiliencia del país ante los fenómenos meteorológicos extremos que han golpeado la región recientemente.

La ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva, destacó que este plan constituye una base estratégica para enfrentar la crisis. Durante su intervención, recordó los devastadores desastres registrados en Río Grande del Sur, San Sebastián y la Amazonía, donde inundaciones y emergencias climáticas han afectado gravemente a miles de ciudadanos, dejando huellas imborrables en la infraestructura y la economía local.

Los impactos del cambio climático repercuten directamente en sectores esenciales como la alimentación, el transporte, la energía eléctrica y la vivienda, comprometiendo la estabilidad de la vida cotidiana. Ante este panorama, el programa iniciado en 2023 busca consolidarse como un motor de cambio. “Es también un llamado a la acción para los estados, los municipios, el sector privado y la sociedad civil”, afirmó el ministro Rui Costa, subrayando la urgencia de una cooperación multilateral.

Inversión millonaria para frenar los desastres ambientales

Para su ejecución, el plan contará con un financiamiento de 33 millones de reales. Estos recursos provienen de iniciativas como Eco Invest Brasil, cooperación internacional mediante la Plataforma BIP y el Fondo Nacional para el Cambio Climático administrado por el BNDES.

Finalmente, encuestas de Ipsos revelan que el 70 por ciento de los brasileños percibe un aumento en los desastres naturales, lo que ha generado un respaldo masivo a esta herramienta clave para proteger a las comunidades más vulnerables y garantizar un futuro sostenible para las próximas generaciones.

Fuente:Telesur