Al menos siete vagones de un tren de pasajeros que cubría la ruta Cheliábinsk–Moscú se descarrilaron en la provincia de Uliánovsk, en Rusia, mientras transportaba a unos 415 pasajeros. El incidente ocurrió cerca de la estación de Briándino, generando momentos de tensión entre los viajeros.

Tras el accidente, las autoridades reportan al menos 24 personas heridas, entre ellas cuatro menores de edad. De acuerdo con los primeros informes, ninguno presenta lesiones graves, ya que la mayoría sufrió heridas leves o moderadas.

El operador ferroviario RZhD confirmó el suceso y suspendió el tránsito en el tramo afectado, mientras equipos de rescate y emergencia se trasladaron al lugar. El ministro de Transporte, Andréi Nikitin, reconoció la existencia de lesionados, aunque aseguró que “ninguno está en estado crítico”.

Las autoridades investigan las causas del descarrilamiento, y datos preliminares apuntan a la posible fractura de un riel. En la zona, brigadas médicas y de atención a desastres continúan las labores de asistencia, mientras el gobernador Alexéi Rússkij supervisa directamente la situación.

Fuente: teleSur