Tres agentes de la Policía Estatal de Pensilvania murieron y otros dos resultaron heridos tras un enfrentamiento armado en North Codorus, condado de York, mientras ejecutaban una orden judicial.

El coronel Christopher Paris confirmó que el responsable del tiroteo se suicidó y que no existe ninguna amenaza activa para la población. Los dos agentes heridos reciben atención médica en el hospital Wellspan de York, uno en estado crítico y otro con lesiones graves.

El gobernador Josh Shapiro visitó el lugar del suceso y pidió a los residentes seguir las indicaciones de las autoridades.

La Policía Estatal de Pensilvania está a cargo de la investigación para determinar las circunstancias del incidente, y algunos detalles no se han divulgado por la naturaleza del caso.

Fuente: teleSUR