Con más de siete años de trayectoria, Ana Luisa Arosteguí García ha logrado conquistar el paladar de los chinandeganos ofreciendo cerdo frito, pepena, chicharrón y nacatamales con un sabor auténtico que distingue a su negocio. Su dedicación y constancia han hecho de La Matraka un punto de referencia para quienes buscan comida tradicional y de calidad.

El negocio está ubicado media cuadra abajo de la Gasolinera Santa Ana, en la ciudad de Chinandega, y atiende a sus clientes los días viernes y sábado desde las 7:30 de la mañana. Este horario permite que locales y visitantes puedan disfrutar de sus platillos frescos y recién preparados, consolidando su popularidad entre la comunidad.

La Matraka es un emprendimiento familiar donde todos colaboran. Mientras Ana despacha a los clientes, su mamá y papá participan en la elaboración de los nacatamales y demás alimentos derivados del cerdo.