Al cierre del primer semestre, el país registró un crecimiento del 4.1% del Producto Interno Bruto, según informó el Banco Central de Nicaragua. La proyección oficial para finalizar el año 2026 se mantiene estable en un rango estimado entre el 3.5% y el 4.5%.

En el ámbito financiero, las reservas internacionales alcanzaron una sólida cifra de 9,950 millones de dólares, mientras los depósitos bancarios superaron los 300,000 millones de córdobas. Asimismo, durante los primeros seis meses, el país captó más de 960 millones de dólares en concepto de inversión extranjera directa.

Por otra parte, los indicadores laborales reflejan una tasa de desempleo del 3.1% acompañada de una tendencia descendente en el aumento de precios. Estas cifras se respaldan con importantes inversiones en infraestructura vial, energía eléctrica, agua potable y alcantarillado en todo el territorio.

En el sector productivo, el Banco Central resaltó el dinamismo y crecimiento de las exportaciones en rubros agrícolas como tomate, chiltoma y repollo. Aunque las condiciones climáticas han generado variaciones puntuales, la diversificación de la producción ha permitido mantener activa y resiliente la economía nacional.