En el T-Mobile Arena fue el escenario donde Ilia Topuria y Charles Oliveira se enfrentaron por el cinturón peso ligero en la pelea estelar de la noche de UFC317. El Matador volvió a hacerlo, y el público se lo reconoció, tras vencer a Oliveira por nocaut en el primer asalto a los 2 minutos 27 segundos, proclamándose doble campeón en la división de UFC.

“Siempre digo que represento la nueva generación de las MMA”, aseguró el hispanogeorgiano que, tras su victoria, realizó una cara con su archienemigo Paddy Pimblett. Topuria avisó de lo que iba a pasar y estos últimos días recibió los abucheos y críticas del público norteamericano, unas 20 mil personas. Una actitud que no duró mucho tiempo, ya que consiguió unirse al club de los dobles campeones, del que solo forman 10 luchadores, entre ellos los que ya se encuentra Ilia Topuria y acabando con una leyenda.

Los luchadores más importantes de la compañía en filas del estadio, con grandes nombres como Merab Dvalishvili, Tom Aspinal, Amanda Nunes, su primera víctima Alexander Volkanovski y Aljamain Sterling, entre otros, el hispanogeorgiano continúa con su legado. Un legado que promete no dejar de crecer.

Ambos salieron con todo desde que sonó la campana, con intercambios brutales que podrían haber tirado a cualquiera. Charles se lanzó a por el derribo y puso a Topuria contra la reja, pero el hispanogeorgiano consiguió caer encima. La lucha fue encarnizada y el brasileño fue a por la llave de pierna, pero el Matador consiguió escapar y volver la guerra arriba. No tardó Ilia en cazarle en uno de sus cruces con un crochet de derecha y de izquierda que mandaron directamente a la lona a Oliveira.

El brasileño cayó con la cara manchada de sangre en la lona y el Matador remató hasta que el árbitro detuvo el combate. Otra leyenda más que sucumbe los puños de Topuria que sigue demostrando que no tiene rival. El T- Mobil enmudeció durante unos minutos, intentando procesar lo que acaban de ver. En el primer asalto, ya lo había advertido y cumplió con su promesa.

Periodista: Enrique Manzanares